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Una isla tropical

Xavier Moret

Islandia, definitivamente, ya no es lo que era. No hace tantos años, cuando aterrizabas en el aeropuerto de Keflavik, tenías la sensación de estar llegando a un lugar límite, casi descolgado del mapa, con desolados campos de lava, enormes glaciares, volcanes que eran la puerta de entrada al centro de la tierra, lagunas encantadas y un clima de mil demonios. "Si no te gusta el tiempo que hace", solían decirte los islandeses, "espera cinco minutos". Y tenían razón: pocos países podían presumir de tener un muestrario de las cuatro estaciones en un mismo día.
El problema es que cuando ya me había acostumbrado al helado viento del norte, a las ráfagas de lluvia lateral, a los continuos cambios de luz y al estallido de tormentas, ahora luce el sol cada día y, como dice una amiga islandesa, "parece que nos estamos convirtiendo en una isla tropical".
Dicen los expertos que esta alteración es, como casi todo, consecuencia del cambio climático, pero yo, desconfiado por naturaleza, no trago. Viendo que el artista islandés Olafur Eliasson acaba de instalar cuatro cascadas en Nueva York, pienso que no es descartable que también haya conseguido facturar el clima de Islandia a una isla del Pacífico. Cosas más raras se han visto en este país donde abundan los elfos y otros seres ocultos.
De confirmarse mi teoría, no pido ninguna medalla, pero me gustaría saber cuanto antes dónde diablos está esta otra isla para volar hacia allá. Y es que, tras despotricar durante años del clima islandés, me doy cuenta de que no sé vivir sin él. Al fin y al cabo, el frío y la lluvia son el bálsamo ideal para huir de los calores del verano mediterráneo.

Articulo escrito por: Xavier Moret - El Periódico

Comentarios

  1. interezante, no me imagino a Islandia con diferentes estaciones en un dia...pero gracias a ti...voy conociendola mas y mas...gracias por el bonito blog informativo...
    Saludos!

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