
Parece ser que los primeros pobladores de la isla de fuego y hielo, Islandia, fueron monjes irlandeses alrededor del siglo VIII d.c., que se instalaron allí entre el año 874 y el año 930 d.c. Poco es el legado que estos monjes dejaron para la historia pues lo único que se sabe de ellos es que abandonaron la isla antes de la llegada de los vikingos.
La primera persona de la que se tiene constancia como habitante islandés fue el cacique noruego Ingólfur Arnarson, que se asentó junto con su familia en un lugar al que llamó Reykjavík, o "bahía de humo". Hoy sabemos que lo que aquel hombre llamó bahía de humo debido a la constante emisión de vapores geotermales, es la actual capital de país más norteña del mundo: la capital de Islandia.
Tras la victoria de Harald I Harfager en la batalla de Hafrs Fjord (872) frente a reyes mezquinos menores, se convirtió en Rey y Gobernante de Noruega. Considerado como primer Rey de Noruega, su mayor época de esplendor como Rey y Gobernante coincidió con la mayor etapa migratoria escandinava de la época hacia Islandia, además de ser usada como lugar de destierro de la nobleza rebelde.
Info: Islandia, Tierra de fuego y hielo -- _Leonov_
de los irlandeses vendrán los pelirrojos, no?
ResponderEliminarpetonets!
qlk!
En realidad, hubo mucho mestizaje por aquellas tierras. No hay que olvidar que una parte importante (tal vez la mayoría) de los colonos procedían de las islas británicas, circunstancia que a su vez pone en entredicho el que la colonización de la isla fuera una consecuencia directa de la tiranía de Harald Cabellos Hermosos.
ResponderEliminarEl paso y establecimiento de los normandos por dichas islas provocó una mezcla de sangre de origen germano con sangre de origen celta. De ahí que en alguna saga se pueda encontrar el mote "el negro", en alusión a su cabellera negra de origen celta.
Gracias por la página.
Un saludo.