Ir al contenido principal

Jónsi and Alex - Riceboy Sleeps


Conocido principalmente por su hechizante falsete y su etérea presencia como cantante en Sigur Rós, el islandés Jon Thor (Jónsi) Birgisson lleva algunos años realizando obras de arte y montando exposiciones bajo el nombre de Riceboy Sleeps, junto con su compañero Alex Somers. Hace un par de meses, los primeros frutos de la faceta musical de esta colaboración cobraron forma física por primera vez con el tema Happiness, incluido en la ejemplar compilación Dark Was The Night.

Entre tan ilustre compañía como la de Antony Hegarty, Arcade Fire, Sufjan Stevens y muchos otros grandes nombres, es significativo que Hapiness, una dispersa y evocadora canción instrumental de Jónsi y Alex, fuese elegida por muchos como el punto álgido del disco, sobre todo teniendo en cuenta que el tema no estaba ni terminado ni masterizado cuando se acercaba la fecha límite para la edición de Dark Was The Night. Ahora, el álbum Riceboy Sleeps (el nombre pasó de ser seudónimo de artista a convertirse en el título del disco) está terminado y listo para su lanzamiento. Y, al igual que con Happiness, preparado para redefinir sutilmente las expectativas de música lenta y elegíaca en 2009.

Riceboy Sleeps es profundamente humano y raya en lo espiritual. No hay textos pero, tras haber escuchado sus 68 minutos de música, parece que se ha revelado mucho. Sus abstractos paisajes de lento desarrollo son a la vez edificantes y un canto a la vida. El disco funciona como un conjunto y existe en un estado contemplativo de ensueño, espontáneo, sin restricciones, hipnotizante y fascinador, aparentemente fuera de su tiempo.

El disco, sin embargo, es más activo que sus aparentes antecedentes “ambient” de algunos trabajos de Brian Eno y otros artistas. Riceboy Sleeps está inundado de tensión y estímulo, aparte de ser de una enorme y asombrosa belleza sonora. Un tema como Daniell In the Sea da una sensación tan natural como el respirar o, mejor, como ser capaz de respirar aire fresco tras haber pasado un largo periodo en reclusión. De hecho, Daniell In The Sea y Sleeping Giant, parecen incluir auténticas respiraciones, aunque a través de algún tipo de respirador submarino.

Esta manera de hacer que el mundo parezca a la vez ajeno y nuevo, es la sensación más fuerte cuando se escucha Riceboy Sleeps. El trabajo artístico de Jónsi y Alex siempre ha estado empapado por la idea de inocencia, como lo está también en Sigur Rós, aunque las únicas comparaciones musicales serían con las canciones más gloriosamente atmosféricas de la banda. Por esto no sorprenderá esta sensación de limpieza que resuena claramente en este extraordinario e inesperado disco.

Interpretado únicamente con instrumentos acústicos en Islandia, incluyendo a los colaboradores habituales (Amiina a las cuerdas y el coro Kopavogsdaetur) y tras trabajar esta base instrumental con ecológicos ordenadores portátiles solares, Riceboy Sleeps tiene un apropiado “toque orgánico”: el sonido de una ola en su flujo de marea enterrado bajo silbidos, crujidos, ritmo y distorsión analógicos, el chirriar de una perforación... En el tema Howl, suenan gorjeos, gruñidos, bufidos y ronroneos animales. A veces, el sonido parece que llega a través de los mares del tiempo, con acrobáticas figuras musicales antiguas y tambaleantes crescendos tan lentos como un amanecer, o un ingrávido coro tipo mantra cantando desde algún lugar en la Edad Media a través de los siglos. Son algunos apuntes del álbum Riceboy Sleeps, un maravilloso ejercicio de arquitectura musical que se publica en España el 20 de julio.



Info: EMI Music Spain - Noticias

Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Poesía de Borges sobre Islandia

Islandia Qué dicha para todos los hombres, Islandia de los mares, que existas. Islandia de la nieve silenciosa y del agua ferviente. Islandia de la noche que se aboveda Sobre la vigilia y el sueño. Isla del día blanco que regresa, Joven y mortal como Baldr. Fría rosa, isla secreta Que fuiste la memoria de Germania Y salvaste para nosotros Su apagada, enterrada mitología, El anillo que engendra nueve anillos, Los altos lobos de la selva de hierro Que devorarán la luna y el sol, La nave que Algo o Alguien construye Con uñas de los muertos. Islandia de los cráteres que esperan, Y de las tranquilas majadas. Islandia de las tardes inmóviles Y de los hombres fuertes Que son ahora marineros y barqueros y párrocos Y que ayer descubrieron un continente. Isla de los caballos de larga crin Que engendran sobre el pasto y la lava, Isla del agua llena de monedas Y de no saciada esperanza. Islandia de la espada y de la runa, Islandia de la gran memoria cóncava Que no es ...

Geir Haarde, un nórdico apacible en medio de la tormenta

Al mando de un país sumido en la crisis, quizás más que cualquier otro, el jefe del gobierno islandés, Geir Haarde, conserva su sonrisa y su cortesía, dando una impresión de estabilidad que brinda cierta seguridad a sus conciudadanos, agobiados por los problemas. Mientras se derrumbaba el sistema bancario, sobre el cual el país basó su prosperidad, los inversores abandonaban en masa la divisa islandesa y la Bolsa de Reikiavik se derretía como la nieve al sol, este nórdico de 58 años mantuvo su sangre fría. Considerado como un tecnócrata bastante gris, este diplomado de tres universidades estadounidenses debe su apellido, Haarde, a una palabra derivada del noruego que significa 'duro', lo que no refleja su personalidad. "Es como una especie de osito", estima Svanborg Sigmarsdottir, periodista política del gratuito islandés Frettabladid. "Siempre está tranquilo, sereno. Sus bromas son muy sutiles. No es un emotivo", añadió. Por su personalidad, el primer minis...